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sábado, 30 de marzo de 2019

ES0749 - ESPAÑA // Monumento a Vasco Núñez de Balboa



Vasco Núñez de Balboa nació en Jerez de los Caballeros (Badajoz), pero de familia originaria de León, y tras servir como paje en su infancia de un señor de Moguer, Núñez de Balboa acudió a la llamada del Nuevo Mundo a los 25 años de edad, en la expedición que encabezaría Rodrigo de Bastidas, descubridor de Panamá. En un viaje que le llevaría desde el puerto de Cádiz a las nuevas tierras junto a otro ilustre, el cartógrafo Juan de la Cosa. En esa primera experiencia americana, Núñez de Balboa contemplaría las costas atlánticas de Panamá, Colombia y el mar Caribe. Retirándose en 1502 a la isla de La Española. No permaneció demasiado en La Española, actual República Dominicana. Acosado por las deudas embarcó como polizón en 1509 en una expedición de Martín Fernández Enciso hacia San Sebastián de Urabá con el objetivo de socorrer al gobernador español. Fue descubierto y aprovechado por sus conocimientos de las costas por la expedición. En este punto, el capitán de navío y experto en Núñez de Balboa, José María Blanco Núñez, destaca las palabras que fray Bartolomé de las Casas dedicó al descubridor del Pacífico: «… de buen entendimiento y mañoso y animoso y de muy linda disposición y hermoso gesto y presencia…». Uno de sus primeros hitos en esta nueva aventura es la conquista y colonización de una de las primeras ciudades establecidas en tierra firme: la fundación de Santa María la Antigua del Darién, en la actual Panamá. Los españoles tuvieron que enfrentarse a la tribu del reyezuelo Cemaco que «esperaban desde la altura el avance de los blancos». La lucha fue corta pero encarnizada y en ella destacó Núñez de Balboa. Una vez enterrados los muertos y recogidos los heridos, los vencedores tomaron posesión de la población abandonada. Poco después Núñez de Balboa obtuvo el cargo de gobernador de Veraguas, una de las actuales nueve provincias de Panamá. Comenzaba así una nueva aventura para el conquistador de Jerez de los Caballeros: el istmo de Panamá. Como en toda la Historia de la colonización de América, el español trabó amistad con algunas tribus y peleó con otras. A finales de 1512 llegaría a los dominios del cacique indígena Careta, quien pactó la alianza con el español. Con este pacto, españoles e indígenas se internaron en territorios de los caciques Ponca y Comagre, siendo en la región de este último donde Núñez de Balboa escucha por primera vez ecos de un lago de oro, otro mar, otro azul... un nuevo reto. Ante ese desafío de llegar al mar de oro, Núñez de Balboa se pertrecha de nuevo con más hombres y emprende la aventura hacia el mar del Sur. Tras otras luchas con caciques locales, mil indígenas y 190 españoles se internaron de nuevo por el istmo de Panamá. La batalla final fue con el cacique Torecha, que fue vencido y muerto en combate, aliándose sus hombres con Núñez de Balboa tras su derrota.«El día 23 de septiembre de 1513 tomaba posesión el capitán Balboa del caserío de Torecha, y ese mismo día tuvo informes, sin lugar a dudas, de que la montaña que se levantaba por el lado occidental, en este valle dilatado y fértil de Cuarecuá, era la última barrera que cubría el mar del Sur», relata la biografía de Méndez Pereira. Balboa se internó en las cordilleras del río Chucunaque el 25 de septiembre de 1513. Según los indígenas que le acompañaban, desde allí podría ver el nuevo mar...  Tras este descubrimiento, Núñez de Balboa tomó posesión de las tierras adyacentes y mandó un quinto de las riquezas, como se estipulaba, a la Corona en tierras europeas. Sin embargo, una rivalidad comenzaría a nacer: la de Núñez de Balboa y el gobernador de la nueva provincia de Castilla de Oro, Pedro Arias de Ávila, conocido como Pedrarias Dávila –un aristócrata de rancio abolengo- quien más tarde destacaría por su sed de sangre. La Corona reconoció la labor de Núñez de Balboa con el cargo de Adelantado del Mar del Sur; además el Rey recomendó a Pedrarias que guardase toda consideración a la figura de Núñez de Balboa. Desde ese momento, Núñez de Balboa quería proseguir su conquista por las costas del Pacífico desde una nueva posición en Acla. Era el año 1518. Una figura aparecería entonces por esas tierras, la de Francisco Pizarro quien para ganarse el favor de Pedrarias detuvo, previo aviso de que regresase a los dominios de Pedrarias, a Núñez Balboa bajo acusación de que este quería usurpar el poder de Pedrarias y crear una gobernación en el mar del Sur. Algo que Núñez de Balboa negó. Pizarro llevó a Balboa a Acla donde fue enjuiciado por Pedrarias y el 15 de enero de 1519, junto a cuatro de sus fieles, Núñez de Balboa sería decapitado. Antes de ser ejecutado, el de Jerez de los Caballeros espetaría ante la acusación de traición a la Corona: “Mentira, mentira; nunca halló cabida en mí semejante crimen; he servido al Rey como leal, sin pensar sino en acrecentar sus dominios”. En 1520 Fernando de Magallanes rebautizaría aquel inmenso azul con el nombre de Pacífico, dada la apariencia de calma en sus aguas.

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